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Mediación y Administración Concursal

La cultura empresarial española tiende a estigmatizar a la persona o empresario que fracasa, razón por la que éste retrasa el reconocimiento de las dificultades financieras. Y ello, a pesar de que muchas situaciones de insolvencia son debidas a factores que se escapan del control del deudor de buena fe: crisis económicas, pandemias, fraudes, incumplimientos contractuales, despidos, etc.

Para que la arquitectura concursal funcione hace falta sobre todo llegar a tiempo para adoptar las medidas necesarias que impidan que se agrave el impacto que dichos factores externos tengan en las empresas.

Es por ello, que casi el 90% de los concursos terminan con la liquidación cuando la Ley concursal apuesta por potenciar el Convenio al objeto de conciliar su objetivo primigenio, satisfacer a los acreedores, con la continuación de la empresa y el mantenimiento de los puestos de trabajo.

Nuestro objetivo es poner en valor el concepto anglosajón del “fresh start” trasladando el espíritu de aquellos países con mayor cultura en economía de mercado en la que se ensalza a aquellos empresarios que se reinventan por segunda o tercera vez.

 ​Mediación Concursal y Acuerdo Extrajudicial de Pagos

La mediación concursal es un procedimiento de aplicación a pequeñas y medianas empresas, aún poco conocido, pero más rápido, menos costoso y más satisfactorio tanto para el deudor como los acreedores. Su aplicación permite un verdadero mecanismo de segunda oportunidad de manera que a través de una tramitación correcta y a tiempo, se favorezca la salida a las situaciones de insolvencia.

Se trata de una alternativa al procedimiento concursal menos costosa ya que el número de actores se reduce considerablemente frente al modelo concursal tradicional en el que participan: abogado de acreedores, abogado de la concursada, procuradores de unos y otros, administradores concursales, etc.  La suma de las minutas de los profesionales y otros gastos como pueden ser las ser las tasas, implica que los costes en un proceso de mediación se puedan reducir hasta en un 80%.

Es la opción idónea para esas empresas que quieren continuar operando a futuro. Para ello solo tienen que ser valientes solicitando el acuerdo extrajudicial de pagos cuando su situación económica no esté tan deteriorada que impida cualquier viabilidad futura. 

Preconcursal​

El objetivo de cualquier empresa debe ser evitar la Declaración de Concurso y, por tanto, cuanto antes se trabaje en los problemas financieros o de bloqueo existentes y se busquen las soluciones apropiadas, más posibilidades de no pasar por el trauma del Concurso y recuperar la viabilidad. Si finalmente se debe solicitar el Concurso Voluntario, hacerlo de manera que minimice las posibilidades de ser declarado Concurso Culpable.

Concursal

A veces la entrada en Concurso es inevitable y en ocasiones podría ser una decisión estratégica o adecuada por lo que se debe preparar con sumo cuidado para que se eviten las consecuencias negativas de un Concurso mal gestionado.

La preparación de una Propuesta Anticipada de Convenio o de una Propuesta de Convenio junto con el Plan de Viabilidad son temas vitales dentro de Concurso. El deudor debe colaborar con el administrador concursal en la elaboración del informe, en la buena clasificación de los activos y pasivos y en la gestión de la empresa si el deudor no se encuentra en suspensión de facultades.

Todo esto es necesario para evitar no solo ser declarado culpable sino también para tener mayores posibilidades de éxito con la firma de un Convenio y su cumplimiento.

También los acreedores pueden necesitar a un profesional que los acompañe en todo el proceso concursal para que su crédito sea tratado de manera adecuada dentro del concurso, para analizar las opciones ofrecidas, para proponer alternativas y finalmente para tener los elementos necesarios para decidir firmar o no una propuesta de Convenio.

También será necesario la defensa jurídica de su crédito a través de los incidentes concursales y los recursos subsiguientes. En definitiva, que el acreedor tenga conocimiento de todos los mecanismos a su alcance dentro del proceso concursal para obtener la mayor satisfacción posible.