La Mediación Laboral y el Código de Conducta

La Mediación Laboral y el Código de Conducta en las empresas

Los códigos éticos o códigos de conducta en las empresas

Los códigos éticos o códigos de conducta son un mecanismo cada vez más utilizado por las empresas. Su objetivo es garantizar que el comportamiento de sus trabajadores siga el modelo de valores que ésta pretende ofrecer al mercado. Sin embargo, estos instrumentos, elaborados de forma unilateral por la compañía, no siempre conviven de forma pacífica con los principios del derecho laboral, ni con los de una organización sana y eficiente.

Los documentos en general son resultado de la falta de cultura de mediación laboral y negociación que existe en las empresas. Sobre todo respecto a las cuestiones que afectan a las relaciones entre empleados, directivos y órganos de dirección.  Esta realidad es el resultado de un desconocimiento profundo por parte de la empresa en la forma de gestionar las relaciones laborales. 

La mediacion laboral sirve para negociar el codigo de conducta de los empleados

¿Para qué sirven?

El objetivo de estos documentos es tan miope que no sirve al propósito para el que son redactados. Impulsar una imagen de organización sana y eficiente centrada en las personas como elemento esencial de la competitividad. 

Se adoptan como evidencia del ejercicio de la potestad disciplinaria del empresario. Además, sirven incluso para que a través de los canales de denuncia anónimos se puedan justificar los despidos de colaboradores.  Especialmente porque estos canales de denuncia son opacos, gestionados internamente por la compañía. Y no contemplan la mediación como fórmula esencial para resolver los conflictos denunciados a través del canal. Despidos sin causa, (improcedentes), que se han convertido en algo muy habitual en las grandes organizaciones como método para desvincular trabajadores caros.

Y luego vaya usted a la Justicia, a dos/tres años del juicio, y sin salarios de tramitación, miel sobre hojuelas.

¿Qué dice la Justicia?

El nivel que alcanzan estos documentos en ejercicio de la potestad de control del empresario lo demuestra una sentencia de la Audiencia Nacional. En ella decretó la nulidad de varios artículos del Código de una entidad bancaria por entender que imponía unas exigencias que vulneraban los derechos fundamentales de los trabajadores. 

En concreto, el tribunal aceptó la impugnación por parte de los sindicatos de la obligación de tener que comunicar a recursos humanos y al jefe del empleado cualquier invitación a participar en cursos y seminarios. Así como la necesidad de recabar autorización expresa para mantener cualquier interlocución con periodistas o medios de comunicación “de cualquier clase”. También se exigía un permiso previo para poder intervenir en conferencias, jornadas, cursos, clases o, incluso, chats en internet.

La sentencia subraya que la autorización previa a la participación en cursos o seminarios “es una medida que excede el poder de dirección y vigilancia de la empresa” y supone una injerencia injustificada en el derecho a la intimidad. Asimismo, este requisito aplicado a la comunicación con periodistas vulnera los derechos a la información y la libertad de expresión.

En este sentido, si bien la resolución admite que la empresa puede establecer “determinados límites, especialmente los relacionados con la estrategia del banco, previsiones de negocio o imagen corporativa”, subraya que no cabe dar una redacción tan amplia como la contenida en el código ético de la entidad.

La resolución recuerda que, si bien el código de conducta permite a la empresa complementar la regulación de las relaciones laborales, este “no puede sustituir ni suplantar la legislación laboral ni el diálogo social o la negociación colectiva”. 

Cumplir con la Legislación vigente

Por ello, los principios que contenga solo son vinculantes en la medida en que encajen “plenamente” la Constitución, la ley y el contrato de trabajo. No cabe, por tanto, que prevea unas sanciones que no concuerden con el régimen disciplinario del convenio colectivo. 

La mediación laboral, clave en una empresa moderna

La visión unilateral de las relaciones laborales que se plasma en la mayoría de estos documentos lleva necesariamente a limitar el desarrollo profesional y personal de los trabajadores. A cercenar su creatividad y generar desapego hacia la empresa. Si queremos empresas competitivas, innovadoras, eficientes debemos oír a los colaboradores. Emplear la Mediación laboral, mediar los asuntos, negociar los conflictos. En definitiva, entender las relaciones laborales como un espacio de entendimiento y no como un ejercicio de control férreo e inconstitucional. 

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