El Bonus, ¿qué pasa si te despiden?

El bonus que no te pagaron lo puedes reclamar si no ha pasado un año desde la fecha en que debió ser abonado.

El bonus no pagado se puede reclamar si no ha pasado un año desde el despido

Existe la creencia de que la retribución variable es una liberalidad de la empresa y que por lo tanto puede condicionarse a la permanencia en la empresa hasta el 31 de diciembre o fecha de pago.

Ha sido muy habitual que en las salidas de muchos empleados por causas objetivas se les haya solicitado la renuncia al bonus o retribución variable no abonada antes del despido.

En los despidos disciplinarios se ha utilizado el criterio de que no eran acreedores del bonus y por tanto no los abonaban.

¿Qué dice el Tribunal Supremo?

Existe ya una doctrina consolidada en el Tribunal Supremo sobre los bonus o retribuciones variables que señala, que cumplidos los requisitos para su devengo, el condicionarlo a la permanencia en la empresa al final del ejercicio o la fecha de devengo “es una condición claramente abusiva por que deja el cumplimiento de la obligación al arbitrio de una de las partes ya que si la empresa despide al trabajador antes de esta fecha, aunque hubiera cumplido el resto de los requisitos, no se le abonaría la retribución variable. Además, el trabajo ya ha sido realizado y los objetivos cumplidos y la empresa no los retribuye” STS 125/2020; rec 3624.

La figura de un buen abogado laboralista

La negociación/mediación y defensa de un buen abogado laboralista es esencial para obtener lo que corresponde a un despido. No hay que confiar en los abogados “low cost”. Suelen salir caros. Hay que conocer la jurisprudencia para llevar adelante una buena defensa laboral. Esto implica tiempo de dedicación y los “baratos” necesitan “cantidad” de clientes y no pueden dedicar tiempo de calidad.

Además, negociar es un arte complejo que necesita preparación. Los abogados no estudian negociación en la carrera. Y no se trata de ejercer el regateo. Se trata de analizar la situación, conocer las opciones, buscar las alternativas y presentar posturas e intereses legítimos. La legitimidad de lo que se pide surge del profundo conocimiento de la Ley y de su interpretación.  Solo así un buen abogado puede evitar el pleito y obtener una satisfacción a los intereses de su cliente. Y si no es posible, ejercer una buena defensa en la jurisdicción.

Un buen abogado tiene que prepararse en negociación. No es una habilidad innata, ni para los letrados.

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